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martes, 19 de noviembre de 2019

Cueva del Tesoro y Paseo marítimo El Cantal

En la localidad malagueña de Rincón de la Victoria existe una cueva única en Europa y que  según explican en su página web  es una de las tres únicas cuevas de origen marino que se conocen en el mundo. Las otras dos están en Asia y América Central.

Con esta carta de presentación no podemos dejar de visitarla ya que está a solo 132 Kilómetros. Las coordenadas del parking de la cueva son: 36.719456, -4.298212

Después de pasar por taquilla bajamos por la Sala de la Virgen en la que destaca el "Pozo del Suizo", creado a base de barrenos por Antonio de la Nari de nacionalidad suiza en un intento de encontrar “el tesoro de los cinco reyes”  escondido allí por el emir almorávide Tasufín ibn Alí. Precisamente en una de aquellas explosiones perdió la vida a mediados del siglo XIX.

Nos encontramos con la sala de Marco Craso llamada así porque este tribuno romano estuvo oculto en esta cueva cuando se vio obligado a huir de Roma tras el asesinato de sus padres y hermanos.



Un poco más adelante encontramos la Sala del Águila, luego hacia la izquierda el pozo del Higuerón y unas pinturas rupestres pero no son visitables.



Siguiendo frente a la Sala del Águila encontramos unas galerías que nos llevan a la Sala diosa Noctiluca llamada así porque la forma de las rocas recuerdan a esta diosa, una mujer envuelta en un manto con un gran ojo circular que podría ser la cabeza y otras rocas que parecen un altar.

Mis fotos salieron oscuras así que dejo algunas que no son mías.


Un poco más adelante llegamos a la Sala del volcán, donde nos volvemos ya que aquí finaliza este tramo.

De vuelta a la Sala de la Virgen, hacia la derecha llegamos a la Sala de los Lagos. Creo que no hay que decir el porqué del nombre.





Después de tan interesante visita nos dirigimos al paseo marítimo de Cantal que también es digno de recorrer. Dejamos el coche en un aparcamiento al aire libre y gratuito junto al Paseo Blas Infante. Estas son sus coordenadas: 36.714900, -4.303402

Donde termina este paseo, empieza el de Cantal que dispone de un recorrido por los acantilados sobre el mar con algunos tramos de escaleras y otro por tres túneles construidos para el paso del ferrocarril que estuvo en funcionamiento hasta 1968.

Nosotros hicimos la ida por los acantilados y la vuelta por los túneles ya que era un día de calor y se agradece el frescor que ofrecen.
Durante el recorrido encontramos muchos bancos para descansar disfrutando de unas vistas excelentes.





Al llegar al final de este recorrido continuamos unos 120 metros por la calle Zurbarán para ver la Torre del Cantal, una antigua atalaya de la época nazarí.



Regresamos sobre nuestros pasos hasta la entrada del último túnel que cruzamos para desembocar en el Paseo Virgen del Carmen.



Al fondo de la foto se ve un mirador.



Y más a la derecha hay una imagen de dicha virgen y este barco.



La vuelta la realizamos por los túneles.





Precisamente en el primero se encuentra el impacto de un obús causado por los bombardeos de los barcos franquistas contra la población civil cuando huía de Málaga hacia Almería en febrero de 1937. También eran atacados por la aviación italiana y alemana dejando un balance de unos 5.000 muertos. Este suceso es conocido como "La desbanda" y debajo del boquete hay una placa en homenaje a las 150.000 personas que huyeron. 




En resumen un buen día en un "rincón" de la costa que merece ser visitado.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Playa de las Catedrales - Lagos de Covadonga

En la tercera etapa de vacaciones amanecemos en la Playa de las Catedrales. Entregamos las llaves del bungalow en el camping donde hemos pasado la noche y acto seguido nos encaminamos a la playa. Estas son las coordenadas del parking: 43º 33´ 09.45”N y 7º 09´23.40”O. 
Para empezar el día con buen pie desayunamos en el bar-restaurante “Las Catedrales” desde el cual tenemos buenas vistas de la costa. Una vez terminado bajamos a la playa y nos encontramos entre acantilados…






…que por algunas zonas se van estrechando.





También observamos como el mar ha erosionado las rocas creando estos espectaculares arcos…





… y cuevas como estas,



vistas desde el interior.



Algunas incluso tienen otra salida.





Podemos observar la inmensa cantidad de mejillones y lapas que viven en las grietas de los acantilados.



Pero la marea está empezando a subir…



Y golpear el pie de los acantilados donde nos encontramos…



… así que toca retirada y ahora hacer el recorrido por arriba.Desde aquí vemos el agua cristalina…




… y el mismo arco de antes.



Seguimos caminando por el filo del acantilado encontrando un nuevo arco…



… y más adelante otro…



… y otro más.




Impresionante resulta también las “metidas” del mar entre las rocas…



… y el resto de acantilados.




Seguimos avanzando hasta la ensenada de Cadramón donde ya nos separamos de los acantilados…



… y nos refugiamos del sol (quien diría que estamos en Galicia y en el mes de septiembre) en un bar donde nos hidratamos un poco y volvemos al coche esta vez bordeando la carretera, despidiéndonos de este espectacular entorno de playas…




… y prados.





Ahora nos disponemos a recorrer los aproximadamente 229 kilómetros que nos llevaran hasta los lagos de Covadonga.


Salimos a la A-8 y tomamos dirección Ribadeo, pasándolo cruzamos el “puente de los santos” sobre la ría. Una orilla pertenece a Galicia y otra a Asturias. Seguimos unos 165 kilómetros hasta la salida 337 y seguimos por la AS-260 dirección Coceña otros 11 kilómetros para llegar al mirador del Fito.

Unos 200 metros antes de llegar al mirador, justo después de una curva a la izquierda hay un desvío también a la izquierda que te lleva al área recreativa. Si subimos hasta arriba tendremos unas vistas excelentes del mar y la costa...



...y de las montañas.




 Pasamos por el mirador pero no cabía un alfiler porque nos pillo el día de Asturias y parece que casi toda Asturias estaba allí.

Desde aquí solo quedan 38 kilómetros hasta los lagos. Cuando llegamos a Arriondas seguimos por la N-625 dirección Cangas de Onís. Al llegar a Cangas podemos bordearlo por la AS-114, pero preferimos cruzar la población y ver el puente romano sobre el río Sella...


...y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Santa María. La avenida de Covadonga nos lleva hasta una rotonda donde enlazamos con la AS-114 y en la siguiente rotonda seguimos por la AS-262 a Covadonga pasando junto al zoo “La Grandera”. Llegando a Covadonga resultan impresionantes las vistas desde la carretera de la Basílica y de la Santa Cueva, pero lo visitaremos después de los lagos. En la rotonda continuamos por la CO-4 donde ya empieza la carretera a empinarse. Nos tomamos estos últimos kilómetros con calma porque además de la estrechez de la carretera no es raro encontrar caballos...



...o vacas en el mismísimo asfalto. Llegamos al primer lago, el Enol situado a 1070 m. sobre el nivel del mar, pero continuamos subiendo para ver primero el Ercina que está a 1108 m.

Lago de la Ercina

Esta bordeado de inmensos prados con sus correspondientes vacas.






Después de deambular maravillados por los alrededores del lago bajamos de nuevo al Enol y después del paseo nos encaminamos a Cangas de Onís si bien nos detenemos antes en el “Mirador de la Reina” con unas vistas espectaculares sobre los Picos de Europa y el valle del río Gueña.

Ya en Covadonga contemplamos la basílica de estilo neoromanico...


...que comenzó a edificarse en 1877  y finalizo en 1901, construida en caliza rosa.

También espectacular es la Santa Cueva...



...donde está la tumba del rey Pelayo.




Tras estas visitas obligadas volvemos a Cangas de Onís en busca de alojamiento. Puesto que es el día de la comunidad autónoma hay mucho ambiente pero por fin conseguimos una habitación en el hotel Puente Romano, muy acogedor.

Salimos a cenar pulpo a la gallega acompañado de una botella de albariño y de vuelta al hotel a descansar y prepararnos para la cuarta etapa de las vacaciones.